Una tragedia aérea sacudió este miércoles a Argentina luego de que un helicóptero Bell 412 se estrellara en el Parque Provincial Ischigualasto, en la provincia de San Juan, dejando un saldo de siete personas fallecidas. La aeronave participaba en una misión vinculada al combate de incendios forestales y trasladaba a un grupo de especialistas que se dirigía a una capacitación previa a las labores de emergencia en la vecina provincia de La Rioja.
El helicóptero, perteneciente a la Agencia Federal de Emergencias (AFE), perdió contacto con los organismos de control pocos minutos después de despegar. Tras un operativo de búsqueda que involucró a equipos terrestres y aéreos, los restos fueron localizados en una zona de difícil acceso dentro del parque natural. Las autoridades confirmaron que ninguno de los ocupantes sobrevivió al impacto.

Entre las víctimas se encontraban funcionarios de Protección Civil, integrantes del cuerpo de Bomberos, brigadistas especializados en incendios forestales y el piloto de la aeronave. La noticia provocó una profunda conmoción en el país debido a que varios de los fallecidos eran reconocidos por su trayectoria en labores de respuesta ante emergencias.
Tras conocerse el accidente, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, decretó tres días de duelo provincial y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas. El Gobierno argentino también lamentó lo ocurrido y comprometió apoyo a la investigación que busca determinar las causas del siniestro.
Aunque aún no existe una versión oficial, los investigadores analizan distintos factores que pudieron influir en el accidente, entre ellos las condiciones meteorológicas registradas en la zona montañosa, caracterizada por baja visibilidad durante la jornada.
Investigan las causas del accidente mientras Argentina lamenta la pérdida de siete rescatistas
La Justicia argentina abrió una investigación para esclarecer las circunstancias que provocaron la caída del helicóptero Bell 412 en San Juan, uno de los accidentes aéreos más graves ocurridos recientemente en una operación destinada al combate de incendios forestales.
Perritos especializados trabajan en el análisis de los restos de la aeronave, mientras expertos en aviación revisan la información de mantenimiento, el plan de vuelo y las comunicaciones previas al accidente. Una de las hipótesis iniciales apunta a que la presencia de niebla y las complejas condiciones de visibilidad en la zona pudieron haber influido en la pérdida de control del helicóptero, aunque esta teoría aún no ha sido confirmada oficialmente.
El aparato siniestrado correspondía a un Bell 412EP, un modelo ampliamente utilizado en tareas de rescate, evacuaciones médicas y combate de incendios debido a su capacidad para operar en terrenos complejos. La aeronave era operada por una empresa contratista que prestaba servicios para la Agencia Federal de Emergencias.
Las siete personas fallecidas formaban parte del operativo que debía reforzar las labores para enfrentar un incendio forestal en la provincia de La Rioja. Entre ellas figuraban autoridades de Protección Civil de San Juan, efectivos policiales, bomberos, brigadistas especializados y el piloto.
La tragedia generó numerosas muestras de pesar desde distintos sectores políticos y organismos de emergencia de Argentina. Mientras continúan las pericias, las autoridades reiteraron que no emitirán conclusiones hasta contar con los informes técnicos definitivos, con el objetivo de establecer con precisión qué provocó el fatal accidente.







