La Policía de Investigaciones de Chile (PDI) anunció la ampliación de su flota de vehículos blindados mediante la incorporación de dos unidades Chevrolet Tahoe, una adquisición que alcanza un valor total cercano a los 303.000 dólares. Esta inversión forma parte de un proceso de modernización orientado a fortalecer la seguridad del personal policial y mejorar su capacidad de respuesta frente a escenarios de alto riesgo, especialmente en operaciones vinculadas al crimen organizado y a investigaciones complejas.

Los nuevos vehículos, que contarán con un alto nivel de blindaje, están destinados a misiones que requieren una protección reforzada para los funcionarios, como traslados sensibles, diligencias en zonas de riesgo y apoyo a unidades especializadas. La elección del modelo Tahoe responde a su reconocida robustez, potencia y versatilidad, características que lo convierten en una plataforma adecuada tanto para entornos urbanos como para desplazamientos en condiciones más exigentes.
Además del blindaje, estos vehículos incorporan equipamiento adicional adaptado a las necesidades operativas de la PDI. Desde la institución se destacó que esta adquisición busca responder al aumento de la complejidad delictual y a la necesidad de contar con medios que garanticen mayores estándares de seguridad para los investigadores en terreno.
El uso de vehículos blindados permite reducir la vulnerabilidad del personal en procedimientos de alto impacto, al tiempo que refuerza la capacidad disuasiva y la presencia policial en operaciones críticas. La compra se enmarca en los mecanismos de contratación vigentes del Estado chileno y refleja un esfuerzo por optimizar los recursos disponibles, priorizando inversiones que tengan un impacto directo en la seguridad y eficacia operativa.
En este sentido, la PDI subrayó que la modernización de su parque vehicular es un componente clave para enfrentar los desafíos actuales en materia de seguridad pública.







