La pobreza en Argentina bajó al 26,9% tras haber superado el 50% en su pico más crítico
La pobreza en Argentina mostró una caída significativa y se ubicó en 26,9%, de acuerdo con datos oficiales del INDEC correspondientes al tercer trimestre de 2025. La cifra marca una mejora relevante si se la compara con los niveles más altos registrados durante la etapa más aguda de la crisis, cuando los indicadores sociales llegaron a ubicarse por encima del 50% de la población.
La estimación surge del análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que releva las condiciones de vida y los ingresos de la población urbana en los principales aglomerados del país. Según la metodología oficial, se considera pobre a toda persona cuyos ingresos no alcanzan para cubrir el valor de la canasta básica total, que incluye alimentos, transporte, servicios y otros gastos esenciales.
Durante los meses más críticos del ajuste económico y de la aceleración inflacionaria, la pobreza había alcanzado niveles históricamente elevados. Distintas estimaciones privadas y oficiales llegaron a ubicarla en torno al 52%, reflejando el fuerte impacto de la pérdida del poder adquisitivo y del aumento del costo de vida sobre los hogares argentinos. Desde ese punto máximo, el indicador comenzó un proceso de descenso progresivo.
En comparación interanual, la mejora es marcada. En el mismo período del año anterior, la pobreza se encontraba muy por encima del nivel actual, en un contexto de inflación mensual elevada y caída del ingreso real. La reducción hasta el 26,9% sugiere un cambio de tendencia, aunque los especialistas coinciden en que se trata de una recuperación que aún debe consolidarse y sostenerse en el tiempo.
La indigencia, que mide a quienes no logran cubrir la canasta básica alimentaria, también mostró un retroceso. Según las estimaciones oficiales, este indicador se ubicó en torno al 6%, muy por debajo de los picos observados durante la fase más dura de la crisis, cuando la pobreza extrema se expandió con rapidez en distintos sectores del país.
Desde el Gobierno nacional atribuyen esta evolución a la desaceleración de la inflación registrada en los últimos meses, a una mayor estabilidad de precios en productos básicos y a la recomposición parcial de ingresos. Durante el período analizado se registraron actualizaciones en salarios, jubilaciones y programas de asistencia social, que habrían contribuido a mejorar la capacidad de consumo de los hogares más vulnerables.
Analistas económicos advierten, sin embargo, que pese a la fuerte baja desde niveles cercanos al 50%, el 26,9% sigue siendo un valor elevado en términos estructurales. Millones de personas continúan en situación de pobreza y con dificultades para sostener un nivel de vida adecuado, especialmente en regiones con menor dinamismo económico y mayor informalidad laboral.
El INDEC recuerda que la medición oficial de pobreza se publica de manera semestral, por lo que este dato corresponde a una estimación trimestral basada en información estadística disponible. La próxima publicación oficial, correspondiente al segundo semestre de 2025, se conocerá en marzo de 2026 y permitirá evaluar si la tendencia descendente se consolida.
En el debate público, la caída desde niveles cercanos al 52% hasta el 26,9% es presentada como un cambio significativo, aunque persiste el consenso en que el desafío central será transformar esta mejora en una reducción sostenida y duradera de la pobreza en Argentina.







