La noticia del sitio oficial del Gobierno argentino relata que el cultivo de pistacho en Argentina ha experimentado un crecimiento muy fuerte en los últimos cinco años, transformándose en una oportunidad de negocio prometedora, aunque con desafíos por delante.

El pistachio ha aumentado exponencialmente, especialmente en la provincia de San Juan y el norte de Mendoza, donde el clima es árido con inviernos fríos y veranos muy cálidos, lo cual favorece el desarrollo de la especie. La produccion de pistachio responde a una creciente demanda , tanto por consumidores que buscan alimentos saludables, lo que ha llevado a que los precios locales superen a los de otros frutos secos.
En Argentina, la mayor parte de la producción se concentra en San Juan, que representa cerca del 90 % de las hectáreas cultivadas, seguida por Mendoza, con menores extensiones en La Rioja y La Pampa, y se registran intenciones de expansión en otras provincias.
Para acompañar este crecimiento y minimizar los riesgos climáticos, investigadores del INTA y el CONICET están elaborando un mapa de zonificación agro‑ambiental que permita identificar las áreas más aptas para el cultivo, lo cual es clave para inversiones sustentables a largo plazo y para reducir incertidumbres productivas. Este trabajo colaborativo responde a la novedad del cultivo en el país y a la necesidad de adaptar el conocimiento internacional a las condiciones locales







