La justicia Argentina dio un nuevo paso en la ofensiva judicial internacional contra Nicolás Maduro, luego de que se solicitara formalmente su extradición a Argentina para que sea procesado por presuntos delitos de lesa humanidad. La petición fue presentada en el marco de una causa que se tramita en tribunales federales de Buenos Aires y que investiga violaciones sistemáticas a los derechos humanos cometidas en Venezuela, entre ellas torturas, detenciones arbitrarias y ejecuciones extrajudiciales.

La solicitud se apoya en el principio de jurisdicción universal, que permite a los Estados juzgar crímenes graves aunque hayan ocurrido fuera de su territorio, cuando estos afectan a la comunidad internacional en su conjunto. En este contexto, la causa fue impulsada por fiscales argentinos junto a organizaciones de derechos humanos y abogados querellantes que representan a víctimas venezolanas, muchos de ellos residentes en el extranjero.
El expediente incluye antecedentes reunidos por organismos internacionales, como informes de Naciones Unidas, que atribuyen responsabilidad a las más altas autoridades del régimen venezolano por una política de represión sostenida durante años. Con la petición de extradición, se busca que Maduro comparezca ante la justicia argentina y responda penalmente por estos hechos.
El avance del proceso dependerá ahora de las decisiones judiciales y de las gestiones diplomáticas correspondientes, en un escenario que podría tensionar aún más las relaciones internacionales y aumentar la presión sobre el gobierno venezolano.







