La banda chilena cumbia- ranchera Zúmbale Primo denuncia estar atravesando una profunda crisis profesional tras su presentación en el cierre de campaña del candidato presidencial José Antonio Kast el pasado 11 de noviembre. Según ha informado la banda, diversos compromisos de shows fueron cancelados de forma abrupta tras su participación en el acto político. En un comunicado difundido en sus redes, Zúmbale Primo aseguró que su actuación no constituyó un respaldo ideológico: “Fue, como siempre, un trabajo más. Un escenario más. Un compromiso musical”, destacaron.

Aun así, manifestaron que tras el evento comenzaron a recibir insultos, amenazas encubiertas y lo que califican como “la peor parte”: el alejamiento de colegas y la cancelación sin explicación de eventos previamente contratados, incluyendo compromisos con la Municipalidad de Iquique. La banda subraya que no milita ni se identifica con ningún partido político: “Nuestro único bando es la música”, declaran, haciendo alusión a la polarización del país y el peso que esta ejerce sobre decisiones laborales.
Destacaron además que más de 20 familias dependen de la agrupación como fuente de ingresos, lo que explica por qué accedieron al contrato. Este episodio abre un debate sobre hasta qué punto los artistas pueden verse involucrados en el mundo político, aunque lo hagan exclusivamente como trabajadores, y cómo esto repercute en su entorno profesional.







