El gobierno de Venezuela lanzó este martes un ultimátum: las aerolíneas que suspendieron sus vuelos hacia y desde el país deben retomar operaciones antes del mediodía del miércoles —si no, perderán sus permisos de vuelo de forma permanente. La exigencia fue emitida por Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) —dependiente del gobierno— en una reunión con directivos de varias compañías internacionales y nacionales.

El plazo de 48 horas comenzó a correr desde el mediodía del lunes, tras una serie de cancelaciones motivadas por una advertencia de seguridad emitida por Federal Aviation Administration (FAA) de Estados Unidos que alertó sobre “una situación potencialmente peligrosa” en el espacio aéreo venezolano. Entre las compañías que suspendieron vuelos figuran grandes nombres como Iberia, Air Europa, TAP Air Portugal, Avianca, Gol, LATAM Airlines y Turkish Airlines.
La decisión llega en un contexto de fuerte tensión: desde el viernes pasado, la FAA había advertido a las aerolíneas sobre riesgos al sobrevolar Venezuela, en medio de un incremento de actividad militar regional. El gobierno venezolano utiliza esta medida como una forma de respaldo a su autoridad sobre el espacio aéreo y como intento de preservar conectividad; sin embargo, genera alarma en las compañías y deja en la incertidumbre a miles de pasajeros.
Por ahora, la expectativa se centrará en si esas aerolíneas asumirán el llamado del Ejecutivo venezolano o decidirán mantener suspendidos sus vuelos —lo que podría profundizar el aislamiento aéreo del país.







