El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, confirmó que asistirá a la investidura de José Antonio Kast como nuevo mandatario de Chile, ceremonia que se realizará el próximo 11 de marzo en Santiago. El anuncio, difundido por BioBioChile, marca un gesto diplomático relevante en medio de una relación bilateral históricamente tensionada por la demanda boliviana de acceso soberano al océano Pacífico.

El jefe de Estado boliviano señaló que viajará al cambio de mando sin renunciar a las “pretensiones constitucionales” de su país respecto a una salida al mar, subrayando que dicha reivindicación forma parte de la política exterior permanente de Bolivia. Las declaraciones fueron realizadas durante actividades oficiales en la región de Tarija, donde también enfatizó la importancia de fortalecer la integración comercial y logística con los países vecinos.
En ese contexto, Paz planteó la necesidad de avanzar en mecanismos que permitan mejorar el acceso boliviano a puertos del Pacífico, tanto en territorio chileno como peruano, así como consolidar corredores hacia el Atlántico. Mencionó además conversaciones y proyectos de integración con Brasil y Paraguay, apuntando al desarrollo de una infraestructura bioceánica que potencie el comercio regional.
La relación entre Chile y Bolivia ha estado marcada por la controversia marítima desde la Guerra del Pacífico, conflicto que redefinió las fronteras a fines del siglo XIX. En años recientes, el diferendo incluyó una demanda presentada ante la Corte Internacional de Justicia, instancia que en 2018 determinó que Chile no está obligado a negociar una salida soberana al mar, aunque instó a mantener el diálogo. La asistencia del mandatario boliviano a la investidura de Kast se interpreta como una señal de disposición al diálogo político, en un escenario donde persisten diferencias históricas, pero también intereses compartidos en materia comercial y de integración regional.






