María Corina Machado, una de las figuras más emblemáticas de la oposición venezolana, convirtió en palabras la euforia y la esperanza tras la sorpresiva captura de Nicolás Maduro, luego de una operación ejecutada por Estados Unidos que culminó con su detención.

A través de sus redes sociales, Machado proclamó con energía que “llegó la hora de la libertad” para Venezuela, describiendo el hecho como un momento histórico y transformador para el país. La líder opositora sostuvo que Maduro, ahora bajo custodia, deberá enfrentar a la justicia internacional por los graves crímenes que, según afirmó, cometió contra el pueblo venezolano y ciudadanos de otras naciones, y recalcó que Washington cumplió su promesa de hacer valer la ley tras la negativa del mandatario a aceptar una salida negociada.
Para Machado, este escenario marca el instante en que la soberanía popular y la soberanía nacional deben imponerse definitivamente. Desde esa convicción, proyectó una visión de reconstrucción profunda del país, centrada en recuperar el orden institucional, liberar a los presos políticos y transformar a Venezuela en una nación próspera y digna, capaz de recibir nuevamente a quienes se vieron obligados a emigrar.
En sus palabras, la lucha ha sido larga y costosa, pero aseguró que el sacrificio ha valido la pena, porque aquello que parecía imposible finalmente está ocurriendo, reflejando el sentir de millones de venezolanos que han resistido años de crisis.
En su mensaje, Machado también hizo un llamado enfático a consolidar lo que considera el mandato legítimo del pueblo venezolano. Recordó que en las elecciones presidenciales de julio de 2024 los ciudadanos eligieron a Edmundo González Urrutia como presidente y afirmó que debe asumir de inmediato su mandato constitucional, ser reconocido como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada y encabezar la transición democrática.
Finalmente, instó a la población, dentro y fuera del país, a mantenerse unida, organizada y alerta para impulsar una gran etapa de reconstrucción nacional, que definió como un punto de inflexión decisivo en la lucha por la libertad y la democracia en Venezuela.







