Un presunto fraude que ha conmocionado a la comunidad de La Serena pone en jaque la gestión del Hospital San Juan de Dios, donde se detectaron compras de medicamentos y suministros con sobreprecios que podrían superar los 500 millones de pesos. La querella presentada ante el Ministerio Público detalla cómo un funcionario habría favorecido a proveedores específicos, adjudicando contratos más caros mientras descartaba ofertas considerablemente más económicas, en un esquema que habría perdurado desde marzo de 2024.

Según la investigación preliminar, el funcionario involucrado habría manipulado cotizaciones internas y direccionado compras a un matrimonio de proveedores con quienes mantenía vínculos, generando un perjuicio millonario al erario. En algunos casos, la diferencia entre la propuesta más barata y la finalmente adjudicada alcanzaba cifras de hasta casi dos millones de pesos por orden de compra, evidencia que refuerza la gravedad de las irregularidades.
Ante los hallazgos, la dirección del hospital tomó medidas inmediatas: el funcionario fue apartado de sus funciones, se bloquearon sus accesos a los sistemas y se fortalecieron los controles internos. Además, los antecedentes fueron derivados a la Contraloría General de la República, al Consejo de Defensa del Estado y a la Unidad de Análisis Financiero, en paralelo con la investigación judicial y el sumario administrativo en curso.
Aunque las autoridades aseguran que la atención a los pacientes no se ha visto comprometida, la situación ha encendido alarmas sobre la transparencia y seguridad en la gestión de fondos públicos. Expertos señalan que casos como este afectan la confianza ciudadana y evidencian la necesidad de reforzar los mecanismos de control en los hospitales del país.







