El gobierno anunció este jueves un plan de apoyo económico por más de 850 millones de pesos dirigido a las víctimas de la violencia rural en las provincias de Bío Bío y Arauco, regiones afectadas en los últimos años por ataques incendiarios y saqueos que han golpeado fuertemente a la actividad agrícola y forestal.

La medida, que se ejecutará a través de Sercotec, se enmarca en el Programa de Apoyo a Personas Afectadas por Eventos de Violencia Rural, y busca entregar un respaldo directo a quienes han sufrido pérdidas de infraestructura, maquinaria y bienes productivos.
Del total de los recursos, cerca de 600 millones de pesos se concentrarán en la zona de Central Rucalhue, en Santa Bárbara, tras un reciente ataque en el que decenas de camiones y equipos agrícolas fueron destruidos por el fuego. Las autoridades destacan que este aporte no solo permitirá la reposición de herramientas de trabajo, sino que también busca generar un alivio económico inmediato a familias y pequeños productores afectados, fortaleciendo la resiliencia del sector frente a nuevos episodios de violencia.
Organizaciones gremiales y del sector agropecuario valoran la medida, pero advierten que los montos asignados podrían resultar insuficientes frente a la magnitud y frecuencia de los ataques, que en algunos casos han dejado a productores sin medios para continuar sus labores.
Expertos señalan que el respaldo estatal es un paso importante, pero que la solución definitiva requiere políticas de prevención, seguridad rural y acompañamiento constante a las comunidades afectadas. Con esta iniciativa, el gobierno busca equilibrar la urgencia de la ayuda inmediata con la necesidad de proteger el desarrollo productivo de la zona, en un contexto donde la violencia rural continúa siendo un desafío crítico para la estabilidad económica y social de Bío Bío y Arauco.







