Dos atentados con explosivos dejaron un policía muerto y varias personas heridas durante las primeras horas del nuevo gobierno colombiano.
Colombia vivió una jornada marcada por la violencia apenas un día después de la asunción del presidente Abelardo de la Espriella. Dos ataques con explosivos se registraron en distintos puntos del país, dejando al menos un policía muerto y varias personas heridas.
El primer atentado ocurrió durante la madrugada del sábado en un peaje en construcción ubicado sobre la carretera Panamericana, en el municipio de Santander de Quilichao, departamento del Cauca. Un vehículo cargado con explosivos fue abandonado en el lugar y posteriormente detonó, provocando importantes daños en la infraestructura y heridas leves a dos guardias de seguridad.
Según información preliminar del Ejército colombiano, el ataque habría sido cometido por las estructuras Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, pertenecientes a las disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Ataque con drones dejó un policía muerto
Horas después se registró un segundo ataque en el departamento del Cesar, en el norte del país. Una estación policial fue atacada mediante drones cargados con explosivos, provocando la muerte de uno de los agentes.
Hasta el momento, las autoridades no habían atribuido oficialmente este segundo ataque a una organización armada específica. El presidente De la Espriella condenó los hechos y aseguró que los responsables deberán responder ante la Justicia.
Los atentados ocurrieron poco después de que el nuevo mandatario asumiera el cargo y anunciara una política de seguridad más contundente frente a los grupos armados y las organizaciones vinculadas al narcotráfico.
De la Espriella promete una política de mano dura

Durante su ceremonia de posesión en Cali, De la Espriella advirtió a los grupos ilegales que deberán someterse a la ley o enfrentar la acción de la fuerza pública.
El nuevo presidente también descartó continuar con la política de diálogos de paz impulsada durante el gobierno de Gustavo Petro. Como primera medida de seguridad, su administración anunció el traslado de 117 presos vinculados con antiguos procesos de paz hacia cárceles de máxima seguridad.
El Gobierno justificó la medida como parte de una estrategia para recuperar el control de los centros penitenciarios e impedir que las estructuras criminales continúen coordinando actividades ilícitas desde las cárceles.
Un desafío inmediato para el nuevo gobierno
La sucesión de ataques representa uno de los primeros grandes desafíos para la administración de De la Espriella, que llegó al poder con la promesa de combatir con mayor dureza a los grupos armados.
El atentado contra la infraestructura de la carretera Panamericana también puso de manifiesto la importancia estratégica del Cauca, una región afectada durante años por la presencia de organizaciones armadas y economías ilícitas.
Las autoridades mantienen desplegados efectivos militares y equipos especializados para inspeccionar las zonas afectadas y determinar con precisión quiénes estuvieron detrás de los ataques.







