La subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitao, presentó ante la Comisión de Seguridad Ciudadana un completo balance de los delitos registrados en Chile durante los primeros nueve meses de 2025, ofreciendo un panorama mixto sobre la evolución de la criminalidad en el país.
Según el informe, los crímenes contra la propiedad no violentos se mantienen como los más frecuentes, seguidos de las incivilidades y de los delitos que afectan directamente la vida o integridad de las personas. Sin embargo, el reporte dejó un vacío importante al omitir cifras específicas sobre homicidios y secuestros, lo que generó críticas de parlamentarios y expertos en seguridad.

Carolina Leitao aclaró que esos datos son recopilados por el Observatorio de Homicidios y el Ministerio Público, y anunció que se espera un informe unificado durante el primer trimestre del próximo año, con cifras completas que permitan ofrecer un panorama más preciso sobre la violencia en el país.
El análisis presentado mostró que algunos delitos violentos presentan disminuciones respecto al mismo período del año anterior, como los robos violentos, que registraron una baja notable especialmente en el caso del robo de vehículos, y la violencia intrafamiliar, que también disminuyó. Sin embargo, dentro de esta misma categoría se registraron incrementos preocupantes en el maltrato habitual y en los casos no clasificados, reflejando un panorama de seguridad en el que coexisten avances en ciertas áreas con desafíos persistentes en otras.
El informe destacó además un aumento significativo en los delitos vinculados al narcotráfico, con un crecimiento marcado a nivel nacional y en la mayoría de las regiones del país, lo que indica una expansión del microtráfico y de la producción de sustancias psicotrópicas. Este fenómeno se ha convertido en un foco de atención para las autoridades, que buscan intensificar las medidas de prevención y control.
El balance presentado por Leitão dibuja un panorama complejo: mientras algunos delitos violentos muestran retrocesos, otros, como el narcotráfico y el maltrato habitual, registran aumentos importantes. La ausencia de cifras sobre homicidios y secuestros limita la posibilidad de una evaluación completa, pero el informe confirma que la seguridad en Chile sigue siendo un desafío prioritario que requiere seguimiento constante y estrategias integrales.







