
El periodista mexicano Josué Martínez Contreras, director del medio digital Noticias San Martín Texmelucan, fue asesinado a balazos en el estado de Puebla, en un nuevo ataque contra la prensa local en México.
El crimen ocurrió en San Lucas Atoyatenco, junta auxiliar del municipio de San Martín Texmelucan, cuando Martínez fue atacado por hombres armados que se desplazaban en motocicleta. De acuerdo con reportes de medios mexicanos, el periodista fue ejecutado cerca de su domicilio y el ataque habría ocurrido frente a familiares, incluido su hijo menor de edad.
Un comunicador local asesinado a plena luz pública
Josué Martínez Contreras era periodista, abogado y docente. También era conocido en la región como “El Jaguar” y dirigía el portal Noticias San Martín Texmelucan, enfocado en información local del municipio poblano.
El asesinato provocó indignación entre familiares, colegas y habitantes de la zona, quienes exigieron justicia y el esclarecimiento del crimen. Tras su muerte, medios locales informaron que el periodista había denunciado amenazas previas en su contra meses antes del ataque.
La Fiscalía de Puebla abrió una investigación por el homicidio. Organizaciones defensoras de la libertad de prensa pidieron que las autoridades no descarten como línea de investigación su trabajo periodístico.
La investigación apunta a un funcionario local
Según reportes posteriores, la investigación por el asesinato llevó a la detención de Javier Montalvo Juárez, presidente auxiliar de San Lucas Atoyatenco. La Fiscalía de Puebla lo arrestó después de que presuntamente intentara sobornar a agentes de investigación con dinero y un vehículo para frenar una pesquisa en su contra.
Las autoridades señalaron que mantienen abiertas todas las líneas de investigación, especialmente por tratarse de un crimen contra un periodista. La situación jurídica del detenido deberá ser definida por un juez.
México, uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo
El asesinato de Josué Martínez se suma a una serie de ataques mortales contra periodistas en México durante 2026. De acuerdo con reportes periodísticos recientes, al menos seis comunicadores han sido asesinados en el país en lo que va del año, en un contexto marcado por amenazas, agresiones, autocensura e impunidad.
México lleva años siendo señalado por organizaciones internacionales como uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de zonas de guerra. La violencia afecta especialmente a comunicadores locales que investigan corrupción, crimen organizado, abusos de poder o conflictos municipales.
Un crimen que golpea al periodismo regional
El caso de Josué Martínez vuelve a exponer la vulnerabilidad de los periodistas locales en México. A diferencia de los grandes medios nacionales, muchos comunicadores regionales trabajan con pocos recursos, sin protección suficiente y en comunidades donde las autoridades, grupos criminales y poderes locales conviven de forma cercana.
El asesinato no solo representa la pérdida de un periodista, sino también un golpe directo al derecho de los ciudadanos a estar informados sobre lo que ocurre en sus municipios.
La exigencia central de familiares, colegas y organizaciones civiles es que el crimen no quede impune y que la investigación determine si el ataque estuvo relacionado con su labor periodística.







