Un nuevo símbolo urbano está emergiendo en el corazón de Santiago y promete convertirse en uno de los hitos culturales más llamativos de 2026: el monumento dedicado a Gabriela Mistral avanza firme en Plaza Baquedano y las obras ya tienen base instalada, con todo listo para que la escultura esté terminada en febrero del próximo año.

La pieza, bautizada “Lucila” en homenaje al nombre real de la poeta chilena que se convirtió en la primera latinoamericana galardonada con el Premio Nobel de Literatura, se aleja de cualquier estatua clásica y entra de lleno en el lenguaje visual contemporáneo con una estructura de 16 prismas de acero alineados que, al mirarlos desde distintos ángulos, revelan el rostro de Mistral.
Más allá de eso, la obra contiene impresas las imágenes restauradas de la autora y los nombres de cientos de mujeres chilenas recopilados mediante una convocatoria abierta, transformando el monumento en un mensaje colectivo de reconocimiento y memoria social.
Las creadoras de este impactante homenaje, Norma Ramírez y Mariana Silva, sostienen que “Lucila” no solo debe ser contemplada, sino vivida por la ciudad y sus habitantes como un espacio de encuentro y reflexión, incorporando versos del poema Todas íbamos a ser reinas en la base y apostando por una conexión visual y emocional con el público.
Este proyecto forma parte de un plan urbano más amplio denominado Nueva Alameda, que busca revitalizar el eje Alameda–Providencia y resignificar Plaza Baquedano como un punto neurálgico donde converjan cultura, memoria histórica y vida ciudadana. La presencia de “Lucila” junto a otras esculturas emblemáticas en el entorno reafirma la apuesta por hacer de este espacio un centro cultural dinámico y diverso.
Con su inauguración en el horizonte, este monumento se perfila no solo como un tributo vibrante a Gabriela Mistral y su legado, sino también como una nueva postal de Santiago que celebrará la voz de las mujeres chilenas en pleno corazón de la capital.







