Lo que comenzó como un embarque rutinario en el aeropuerto internacional de São Paulo/Guarulhos se convirtió en un verdadero episodio de tensión y miedo. Un incendio inesperado estalló en plena losa aeroportuaria cuando uno de los equipos de carga de LATAM Airlines se prendió fuego justo al lado del avión que se preparaba para despegar hacia Porto Alegre.

Las llamas, acompañadas de un denso humo negro, se propagaron con rapidez, desatando el pánico entre los pasajeros que, sin previo aviso, debieron abandonar sus asientos y buscar la salida de emergencia. La tripulación actuó de inmediato. Algunos pasajeros descendieron por la pasarela, mientras que otros tuvieron que lanzarse por los toboganes de evacuación, bajo la supervisión del personal de seguridad.
Los gritos, la adrenalina y la tensión se mezclaron con el olor a humo y el calor de las llamas, hasta que los equipos de emergencia lograron controlar el fuego en cuestión de minutos. Afortunadamente, no se reportaron heridos, pero el susto quedó grabado en la memoria de todos los presentes.
LATAM Brasil confirmó que los 159 pasajeros finalmente llegaron a su destino, aunque la operación obligó a reubicar a otros viajeros en diferentes vuelos o trasladarlos por tierra. Este incidente ha puesto nuevamente bajo el foco los riesgos asociados a la manipulación de maquinaria en las áreas de carga y la importancia vital de los protocolos de seguridad.
Los videos del incendio se viralizaron rápidamente, mostrando la magnitud del fuego y la eficacia de la evacuación. Expertos coinciden en que, aunque estas emergencias son raras, la rapidez de respuesta y la coordinación entre tripulación y servicios de emergencia son la diferencia entre un susto y una tragedia. En São Paulo, esta vez, la tragedia se evitó por segundos.







