Cuatro turistas provenientes de la comuna de Los Ángeles, en la región del Bío Bío, terminaron intoxicados luego de consumir ostras crudas durante una visita al archipiélago de Chiloé, específicamente en la comuna de Curaco de Vélez. El hecho ocurrió en el marco de un viaje turístico que incluía a cerca de 40 personas, cuando parte del grupo decidió ingerir los moluscos en un establecimiento local.

Tras la comida, los afectados comenzaron a presentar síntomas asociados a una intoxicación alimentaria, por lo que debieron ser trasladados a un recinto asistencial para recibir atención médica. La situación fue denunciada a la autoridad sanitaria, lo que motivó un inmediato operativo de fiscalización por parte de la Seremi de Salud de la región de Los Lagos.
Durante la inspección al local, denominado “Los Troncos”, se detectaron graves incumplimientos a la normativa vigente en materia de manejo y conservación de productos del mar. Uno de los antecedentes más relevantes fue que las ostras se encontraban almacenadas a una temperatura de 18 grados Celsius, muy por sobre el máximo permitido de 5 grados, condición que favorece la proliferación de bacterias y representa un alto riesgo para el consumo humano, especialmente cuando se trata de alimentos que se sirven crudos.
Ante estas irregularidades, la autoridad sanitaria decretó la prohibición de funcionamiento del establecimiento, medida que se mantendrá vigente hasta que se subsanen todas las observaciones detectadas. Desde la Seremi recalcaron la peligrosidad del consumo de mariscos crudos cuando no se respetan las condiciones sanitarias exigidas, advirtiendo que los moluscos bivalvos pueden transmitir enfermedades graves si no se mantienen adecuadamente refrigerados o si provienen de zonas no aptas para su extracción.
El caso generó preocupación en plena temporada estival, período en el que aumenta significativamente la llegada de turistas a Chiloé y el consumo de productos del mar. Las autoridades reiteraron el llamado tanto a locatarios como a consumidores a extremar las medidas de cuidado, recordando que la cadena de frío y la correcta manipulación de alimentos son fundamentales para prevenir episodios de intoxicación que pueden poner en riesgo la salud pública.







